Nuestra satisfacción reside en que muchas fam ilias que han acogido a los niños este verano, el día de la partida de éstos, ya nos decían que los volverían a traer el próximo verano.
Los problemas burocráticos se han solucionado, ya que parece ser que tanto la Generalitat como el Gobierno Civil de Barcelona se han coordinado y un mismo documento, una vez visado y autorizado, sirve para ambas administraciones.
Asimismo este año, el Gobierno Civil de Barcelona ha accedido a que, paralas familias de fuera de la provincia de Barcelona que colaboran con nuestra Asociación, no tengamos que hacer los trámites y documentos en otras delegaciones en diferentes provincias, sinó que todo quedó centralizado en nuestra provincia.

La estancia de los niños no ha supuesto ningún tipo de problemas, y todo se ha desarrollado como teníamos previsto. Este año ha sido un poco más movido debido a que, muchos niños eran de aldeas y al llegar a un país diferente, con idioma y costumbres totalmente diferentes, hasta que se han habituado a la nueva situación ha sido un poco más complicado.
Un tema importante, desde nuestro punto de vista, es la nula colaboración de las autoridades ucranianas en nuestro trabajo. Nadie ha colaborado con nosotros si no es que ha obtenido algun tipo de compensación, y siempre imponen y exigen medidas que nos parecen arbitrarias, como por ejemplo, una nueva disposición que exige que, para el viaje del próximo año, por cada 10 niños tiene que venir un monitor/ra.Dicha medida supone que tendrían que venir entre 12 y 14 monitores/as y ello representa una auténtica locura ya que,por una parte, representaría que dejaran de venir el mismo número de niños y por otra que, si ya es muy complicado conseguir familias acogedoras para dos o tres monitoras, para conseguirlo para 12 o 14 sería un caos.
Y no te dan más explicaciones. Unicamente yo ordeno y tu obedeces, cuando somos nosotros los que estamos haciendo el trabajo, el esfuerzo y el sacrificio en pos de unos niños y niñas que necesitan salir de su país y que estamos colaborando solidariamente al futuro de su salud y, en definitiva, al futuro de su país.
La compañia aérea (ucraniana) no tiene en cuenta para nada que trabajamos con niños de su país, y nos aplica los mismos precios que a cualquier empresa. No tiene en cuenta para nada que nuestro trabajo es totalmente altruista y que cualquier atención por su parte representaría más niños de su país que podrían beneficiarse
El Consulado de Ucrania en Barcelona nos cobra incluso los visados de entrada en su país cuando vamos a organizar el viaje de los niños.
Estas "pequeñas dificultades" podrían minimizarse con una mínima colaboración burocrática por parte de las autoridades ucranianas, pero su desinterés no ha de desanimarnos, antes bien nos anima a seguir con nuestro objetivo de procurar un poco de mejor salud para unos niños que tanto la necesitan.
¡Cuando nos acordamos del primer viaje en el año 1995! Aquello si fué una vedadera odisea. No teníamos conociemiento de la situación real, mucha gente nos ofrecia ayuda y solo buscaba un lucro personal. No teníamos ningún colaborador fiable en la zona y las ONG's que nos ofrecian su colaboración eran personas que en ningún caso pensaban en los niños pobres afectados por la radiación, etc.
En definitiva, hemos tenido que superar muchos problemas, lo hemos hecho (creemos que aceptablemente) y a pesar de que no nos pongan las cosas fáciles vamos a seguir con nuestro trabajo y vamos a procurar mejorar un poco cada año.
Tenemos la firme convicción de estar en una buena línea de trabajo y, en todo caso, estamos abiertos a cualquier tipo de colaboración, especialmente humana, que nos aporte unas mejores espectativas para el futuro.
|